Cinco costumbres para elegir hoy, una intención semanal y compañía a tu ritmo.
Mi lema era "no tengo tiempo para mí". Podía con todo, quería ayudar a todos, corriendo de un lado para otro.
Se me empezó a caer el cabello. Me llenó de acné la cara. Vivía queriendo dormir cinco minuticos antes de empezar cualquier cosa.
Y un día en Nueva York, con mi esposo, tuvimos que correr tres cuadras para llegar a tiempo a una reunión. Llegué mareada, con la mente nublada, sin aire. Me sentía tan mal que no me reconocía — yo siempre había sido atlética. Ese día mi cuerpo no respondió.
Me juzgué. Me critiqué. Y ahí estuvo la respuesta: no era indisciplina, no era falta de fuerza de voluntad. Eran mis hormonas jugándome una pasada que yo no entendía.
Nadie puede cambiar lo que no conoce. Por eso armé este sitio: para que no te toque descubrirlo sola, como me tocó a mí.
Es para ti si tu cuerpo te está hablando y no sabes qué te está diciendo. Eso es igual para todas. Lo único que cambia es por dónde entras.
El ciclo que se corre, la energía que se cae a las 3 de la tarde, los antojos que llegan siempre el mismo día, las noches en que no apagas la cabeza. Nadie te enseñó esto y no tiene por qué seguir siendo un misterio.
Comes igual y no pasa lo mismo. Duermes menos, te cansas más, el genio anda por su cuenta. No estás haciendo nada mal: estás en otra etapa y toca aprenderla.
Las dos entran a la misma casa. El paso de hoy es distinto para cada una, la compañía es la misma. 🦋
Hola, AnaClubTú escoges por dónde empezar.
En Hoy encuentras cinco costumbres y una intención semanal. Puedes elegir una según lo que te sirva, marcarla después de hacerla y volver cuando quieras.
No tienes que completarlas todas ni recuperar días. El paso lo eliges tú.
En Hoy encuentras cinco costumbres para escoger y un espacio para escribir una intención semanal. Puedes empezar por lo que te resulte posible.
La oferta contempla un video nuevo cada lunes. Todavía no hay videos publicados y falta confirmar cuándo empieza esa publicación.
Entras a Hoy, eliges entre Agua, Comida, Mover, Cuidarme y Dormir, y marcas una costumbre cuando la completes. Puedes escoger solo una y volver sin ponerte al día.
La oferta contempla un encuentro en vivo mensual para preguntas y conversación. En los últimos 15 minutos leeré en voz alta 3 historias de socias que me hayan autorizado a compartirlas, cuando las haya. La fecha, la hora y el acceso del próximo encuentro están por confirmar.
Te contamos qué puedes usar hoy y qué falta por publicar antes de que pagues. Si necesitas un plan hecho para ti o acompañamiento individual, te sirve más uno de los programas; el Club no reemplaza eso.
Lo que ves es lo que se cobra. El impuesto ya está adentro. No hay matrícula, no hay cobro de entrada, no hay nada que se sume al final.
Si en tu primer mes no encontraste tu paso de cada día, me escribes y te devuelvo el mes. Sin preguntas y sin que tengas que explicarme nada. No te prometo lo que va a hacer tu cuerpo — eso no se promete. Te prometo que el sitio te sirva.
Sí. Cancelas desde tu cuenta, sin llamada, sin explicaciones y sin que nadie te escriba a convencerte. Terminas el mes que ya pagaste y hasta ahí.
Porque somos muchas en el mismo camino. Un programa cuesta más porque lleva mi tiempo contigo; el Club lleva mi tiempo con todas a la vez. Barato no es flojo: es que la cuenta da distinto.
No. El programa es acompañamiento de cerca, con tu caso y la Academia completa. El Club es tu sitio fijo para volver cada día. Muchas empiezan por el Club y después entran a un programa; otras vienen del programa y se quedan en el Club para no soltar lo que aprendieron.
No. Aquí no hay temporadas ni fechas de arranque. Entras y ya tienes tu paso de hoy.
Depende de la costumbre que elijas. Puedes empezar con un paso pequeño que sí quepa en tu día; no tienes que hacerlas todas.
El Club no promete un resultado para tu cuerpo. Puedes elegir una costumbre y volver a ella a tu ritmo, sin recuperar días ni completar una lista entera.
No. Puedes entrar y solo escuchar. Si quieres compartir algo en vivo, tú decides. Nadie te nombra ni comparte tu historia sin tu autorización.
No. Todo lo que se usa adentro está adentro. Yo no vendo pastillas ni te voy a mandar a hacerte nada.