El Club es tu sitio fijo: un paso cada día, un video mío cada lunes y mujeres que van contigo. Entras hoy, empiezas hoy.
Mi lema era "no tengo tiempo para mí". Podía con todo, quería ayudar a todos, corriendo de un lado para otro.
Se me empezó a caer el cabello. Me llenó de acné la cara. Vivía queriendo dormir cinco minuticos antes de empezar cualquier cosa.
Y un día en Nueva York, con mi esposo, tuvimos que correr tres cuadras para llegar a tiempo a una reunión. Llegué mareada, con la mente nublada, sin aire. Me sentía tan mal que no me reconocía — yo siempre había sido atlética. Ese día mi cuerpo no respondió.
Me juzgué. Me critiqué. Y ahí estuvo la respuesta: no era indisciplina, no era falta de fuerza de voluntad. Eran mis hormonas jugándome una pasada que yo no entendía.
Nadie puede cambiar lo que no conoce. Por eso armé este sitio: para que no te toque descubrirlo sola, como me tocó a mí.
Es para ti si tu cuerpo te está hablando y no sabes qué te está diciendo. Eso es igual para todas. Lo único que cambia es por dónde entras.
El ciclo que se corre, la energía que se cae a las 3 de la tarde, los antojos que llegan siempre el mismo día, las noches en que no apagas la cabeza. Nadie te enseñó esto y no tiene por qué seguir siendo un misterio.
Comes igual y no pasa lo mismo. Duermes menos, te cansas más, el genio anda por su cuenta. No estás haciendo nada mal: estás en otra etapa y toca aprenderla.
Las dos entran a la misma casa. El paso de hoy es distinto para cada una, la compañía es la misma. 🦋
Hola, AnaClubAlexaTres días con la proteína. ¿Cómo amaneciste hoy?
Una sola cosa. No cuarenta videos esperándote.
Abres, ves qué te toca hoy, lo haces en diez minutos y lo marcas. Tu cuenta de días sube. Yo te digo algo. Y hay otras mujeres ahí, haciendo lo mismo que tú esa misma mañana.
Eso es todo. Y por eso funciona: no tienes que decidir nada.
Entras y ya hay algo esperándote. No un curso de 40 videos: un paso. Lo haces en el día y quedas adentro de verdad.
Te dejo un video nuevo. Corto, mirándote a ti, contándote de qué se trata la semana. Se ve a la hora que puedas.
Abres el Club y hay un paso listo. Lo marcas y tu check-list va contando los días. Ese contador es la parte que engancha, ya vas a ver.
Nos vemos en vivo. Preguntas, dudas, lo que se atravesó. Y los últimos 15 minutos leo en voz alta 3 historias de mujeres del Club. Un mes puede ser la tuya. 💛
Nada de esto es un castigo ni un pedazo que te quitaron. El Club cuesta lo que cuesta justamente porque es un solo camino para muchas. Si lo que necesitas es algo hecho a tu medida, te sirve más un programa, y te lo digo de frente.
Lo que ves es lo que se cobra. El impuesto ya está adentro. No hay matrícula, no hay cobro de entrada, no hay nada que se sume al final.
Si en tu primer mes no encontraste tu paso de cada día, me escribes y te devuelvo el mes. Sin preguntas y sin que tengas que explicarme nada. No te prometo lo que va a hacer tu cuerpo — eso no se promete. Te prometo que el sitio te sirva.
Sí. Cancelas desde tu cuenta, sin llamada, sin explicaciones y sin que nadie te escriba a convencerte. Terminas el mes que ya pagaste y hasta ahí.
Porque somos muchas en el mismo camino. Un programa cuesta más porque lleva mi tiempo contigo; el Club lleva mi tiempo con todas a la vez. Barato no es flojo: es que la cuenta da distinto.
No. El programa es acompañamiento de cerca, con tu caso y la Academia completa. El Club es tu sitio fijo para volver cada día. Muchas empiezan por el Club y después entran a un programa; otras vienen del programa y se quedan en el Club para no soltar lo que aprendieron.
No. Aquí no hay temporadas ni fechas de arranque. Entras y ya tienes tu paso de hoy.
Un paso. Casi siempre entre 10 y 15 minutos. Está pensado para una mujer con trabajo, casa y poco aire.
Muchas me dicen eso y les creo. La diferencia no es que aquí sepamos un secreto: es que aquí no arrancas sola cada lunes y vuelves a empezar cada tres semanas.
No. Puedes entrar y solo escuchar. Puedes escribir sin foto. Puedes ver el replay a la 1 de la mañana. Nadie te va a nombrar sin que tú quieras.
No. Todo lo que se usa adentro está adentro. Yo no vendo pastillas ni te voy a mandar a hacerte nada.